domingo, 17 de julio de 2011

Día 11 – Julio 08

Viernes. Desperté unos 5 minutos antes de que sonara la alarma, con menos dolor en el cuerpo y a pesar de que me desvelé hasta las 10:30pm, descansé bien y amanecí con el dedo hinchado. La ida al trabajo sin contratiempos, ya estando allá me tocó trabajar buena parte del día con un indio bien huevón con el que nadie quiere trabajar, de hecho, en la primera hora mientras tendíamos tablas le tocó a Daniel hacer pareja con él “ya valió madres”, dijo. Hoy casi no me fatigué, pero prefiero trabajar con Juan, aunque me pegue unas buenas partidas de lomo. Para este trabajo no hace falta saber hacer nada, ni siquiera entender a los indios porque se dan a entender con señas, lo que sí es indispensable son fuerza y ritmo. La fuerza para mover tablas desde la altura que alcancen tus brazos hasta el piso, o al revés; y como son actividades sumamente repetitivas sin el ritmo uno se distrae y lo mejor que puede pasar es tener que batallar al mover la tabla, pero no conviene estar distraído frente a maquinaria pesada. Tragedia la mía que no tengo ni fuerza ni ritmo. Ahora que, la bicicleta me ha dado buenas armas para defenderme en el campo de Batth Dehidrator: buena condición y cadencia. Por cierto, le he estado dando vueltas a lo que dice Richard Sennet sobre el artesano y el obrero, el taller y la fábrica.
Roomie: Chuy o Luis
A la hora del break me fui al comedor, un cuarto con refrigeración, 3 mesas de picnic, un microondas, refrigerador y una máquina de coca que no da cambio. Las mesas están invadidas por mochilitas térmicas para apartar lugares, generalmente las dos mesas más cercanas al refrigerador son ocupadas por mexicanas. En el comedor no hay hombres excepto Luis y yo, ahí sólo comen las mujeres. Al empezar el lunch me encontré a Erick, no es mayordomo, pero ayer que faltó Jorge él y Poncho estuvieron a cargo, los dos andan siempre en un montacargas. Desde la primera vez que llegué a Batth Erick se presentó y cotorreó conmigo, de hecho me recomendó que no me fuera a vivir con Daniel y Valente, “vete con Chuy, sí es gay, pero es bien tranquilo”. El martes que llegué con mi maleta me recordó que me había advertido. Me ha dado ride al carro de Imelda y siempre me pregunta cómo va todo, siempre me dice que me va a hablar para ir por unas chelas, siempre le digo que no tengo teléfono, que nos pongamos de acuerdo desde antes. Bueno, pues me encontré a Erick y me invitó a pasar la media hora en una oficina, estuvimos platicando del narco en México y cómo mucha gente de Sinaloa que ahora está en California viene huyendo porque trabajó y se buscó problemas con traficantes, dice que hay que tener cuidado con ellos. Él es de San Pancho en Guanajuato, platicamos un poco de por allá. Según entendí vive con su mamá pero también con su vieja. Es un tipo como de 1.65 y unos 110 kilos, usa el corte de cabello de casi todos, prácticamente rasurado de atrás y lados y unas puntas por arriba. Es moreno asoleado y barba de candado color gris. Es simpático el tipo. También me dice que hay que cuidarnos de los indios, que chismean todo con los jefes, también me aconseja no mostrar debilidad, que si no puedo con algo me parta la madre intentando para conseguir que me cambien de actividad; si me rajo no me llaman la siguiente semana.
Tenis blancos, pantalones negros
Después del trabajo llegamos a Famsa para preguntar por unos boletos que quería una amiga de Luis, no nos los dieron. Después le pregunté si sabía de algún café donde pudiera conectarme a internet, se extrañó y me dijo que acá no hay de eso, pero que podíamos ir a preguntar. Me negué, no he visto cafés. Puedo suponer que Fresno está poblada por migrantes que vienen de pueblos pequeños de México, Honduras, Nicaragua, Cambodia, India, China y quizá Corea; entonces es como un pueblo con los habitantes y la extensión que sólo una ciudad californiana pueden tener. Luis llamó a la amiga a la que le dio el aparato para internet móvil, le dijo que sí nos lo prestaba, después fuimos a preguntar el costo. ¡60 dólares!, de ninguna manera los pagaré, le pedí a Brenda que investigara cómo puedo encontrar el wepkey del módem de algún vecino. Sí, robaré señal, pero me consuela pensar que seguramente a mí también me la roban y yo sólo lo haré por un mes. Ahora sólo necesito ir a algún lugar con internet público para descargar el programita, espero poder hacerlo el fin de semana. A Luis le dije que utilizaría la señal de un hotel que está aquí cerca.
Hoy comí solo, Luis se fue con sus compadres y a lavar ropa y su camioneta, el pollo al chipotle me ha rendido para 2 lonches y 2 comidas, lástima de la gastritis, sólo traje 15 pastillas de omeprazol, trato de dosificarlo. Hoy me dijeron que trabajaré mañana y descansaré domingo y lunes, me entusiasma saber que mañana se cumplen mis primeras 40 horas y me embolsaré unos 330 dólares. En estos 11 días he sobrevivido con unos 50, pero el miércoles que me paguen tendré que desembolsar lo de la renta y darle a Imelda lo del raite. Luis me dijo al principio que me cobraría 200, pero cuando le dije que era estudiante y que sólo estaría un mes me dijo que 150 estaba bien. Hablaré con él, quizá sí le de los 200 porque he estado agarrando de su comida y él pagó un poco más cuando fuimos al súper.
Hoy, con menos dolor de cuerpo, me aburrí un poco y sentí la necesidad de salir. En los días libres estaré al pendiente de alguna bicicleta en venta de menos de 20 varos, también iré a sacar el duplicado de las llaves. Esto no lo he hecho porque apenas puedo moverme después del trabajo. Son las 8:25 y ya tengo sueño, tengo un chingo de sed y no hay agua, yo creo que beberé de la llave. Comenzaré a transcribir las notas que tomé en el cuaderno.

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