jueves, 21 de julio de 2011

Día 20 – Julio 17

Domingo. “Dormingueando”. Escuché a Luis llegar por la madrugada un par de horas después salió hacia el trabajo. Desperté temprano, supongo que alrededor de las 7am, pero aguanté el sueño unas dos horas más. Desperté, vi las noticias; liberan a la chava acusada de matar a su hija de dos años en la Florida (un caso muy similar al de Paulette en México), detienen al director del un imperio de noticias que incluye el New York Post y el Wall Street Journal acusado de prácticas ilegales para conseguir encabezados sensacionales, hará un chingo de calor la próxima semana. Desayuno un cereal y me hago wey un rato, no aspiro la alfombra, no trapeo el piso, no lavo los trastes; acomodo las latas y botellas para el reciclaje que están bajo el lavatrastes. Me armo de valor y antes de las 10am salgo a caminar.
Chance Street
Tomé la ruta que usamos para ir al trabajo, bueno, a casa de Lupita donde nos recoge Imelda. Supongo que el domingo sacó a la gente de sus carros y se ven algunas almas por las banquetas, aunque llaman más la atención aquellos que se pasean en carritos eléctricos. Andan en chinga por la calle o por la banqueta, tienen poco cuidado con baches, señalamientos, perros, personas, rejas de jardín. Van por la calle como bolitas de pinball. La mayoría de ellos no tienen una enfermedad de aquellas que acostumbro ver que sientan a la gente en sillas de ruedas, estos están simplemente gordos y medio locos. Suelen verse sucios y afortunadamente la velocidad a la que pasan no me permite saber qué tan mal huelen. Van gritando “wachaut” o “muvgüey”. Cuando los veo con las carnes desbordando el asiento de linóleo gritando a sus acompañantes o a quienes cruzan su camino siento algo de repulsión. Me alegra no tener uno cerca.
El remate
Veo con detenimiento las casas y los carros cholos que veo durmientes cuando voy al trabajo. Pero también veo a sus habitantes, la mayoría de ellos con cuerpo de mexicanos pero pinta de chicanos. Tenis anchos, blancos o negros, calcetas altas, larguísimos pantalones cortos, playera de tirantes fajada, buen bigote, lente oscuro y tatuajes en el pecho y los brazos. Algunos están en venta de yarda, preparando en asador o nomás echando la budweiser.
La casa más chola que encontré
También pasé por un remate que no es otra cosa más que un tianguis, la mayoría de los que se ven son mexicanos auqnue hay algunos orientales salpicados por ahí. Sólo lo bordee porque los domingos cobran un dólar por entrar. Venden ropa de segunda, discos piratas, aguas frescas, frutas y verduras, chiles, sombreros, utensilios de cocina, es como si hicieran una reducción del baratillo de Guadalajara y lo metieran en el Tianguis del Sol. Vi una bicicleta plegable, supongo de los 60’s, se veía en buen estado, querían 65dlls por ella. Cuando me paguen iré con 30 varos a ver si todavía la tienen y a ver si por eso la sueltan.  Al regresar al depa me detuve en un letrero que vi ayer, dice que en esta zona hay sustancias que causan cáncer y defectos de nacimiento. El letrero está en todas las entradas al complejo y en algunas paredes del interior.
Es alrededor de la 1pm, hace rato llegó Luis del trabajo. Yo iré a comer al subway para trepar esto al blog y comer algo. Por la noche iré a correr.
¿Químicos?
Pues regresé del subway después de algunas horas y veo a Luis con Edgar, el del trabajo, el que se la pasó enseñándome fotos de motos en el celular. Estaba acá con cara larga y varias maletas. Se va a estar quedando acá algunos días; se acaba de separar de su esposa y le pidió alojo a Luis por una semana. Le di una de mis cobijas y nos acomodamos en la sala.
Bonus Photo

Día 19 – Julio 16

Sábado. Desperté tarde y sin poder moverme. Las 8 que pasé ayer raspando me han dejado incapacitado. No hice nada, ni leer ni ver tele ni nada, nada. Como a las 2pm Luis iba de salida al walmart, lo acompañé para comprar una memoria usb. Él compró maquillaje yo la memoria y uno chocolates. Llegué y puse una película, me quedé dormido como 3 horas, cuando desperté tenía una vela aromática al lado, supongo que me relajé con ganas y comencé a dejar salir el gas, no puedo pensar en otra explicación. Traté de correr el programa para robar el internet, todo funcionaba de maravilla hasta que apareció una ventana de error, resulta que el programa es de 16 bits y mi Windows de 64 bits, lo que en mi idioma se traduce como: no jala esta putada.

Me preparé una sopa nissin, pero antes herví el agua con un poco de carne de puerco, jitomate y cebolla; no quedó mal. Vi una película y al poco tiempo me dormí.
[Hoy no tomé fotos]. 

Día 18 – Julio 15

Viernes. “Piensan que uno viene a barrer los dólares”. Una chinga, pasé las 8 horas en la pala raspando, de nuevo me tocó trabajar con Juan el alto de Jiquilpan que nos dio ride cuando nos robaron el carro. Cuando vivía en México trabajaba en una tienda de materiales para construcción, comenzó a chambear ahí desde muy chico al principio era encargado del almacén, después también fue repartidor. En los últimos años comenzó a hacer negocio vendiendo algo de materiales por su cuenta, se dio cuenta que el dueño nunca revisaba el inventario y había cosas que se podían ‘hacer perdedizas’, le hacían encargos con anticipación y él buscaba el mejor momento para sacar los materiales, los vendía a sus conocidos a mitad de precio. Él último día que trabajó ahí su patrón lo mandó al banco a depositar mucho dinero; no sabe cuanto, pero suficiente para comprar una casa, dice. Iba manejando la Nissan estaquitas cuando un viejo cruzó la calle y él, por venir escuchando a Gloria Trevi no lo vio y lo arrolló. Aunque pensó en escapar, detuvo el carro y se juntó la gente alrededor del señor que agonizaba, lo veía incrédulo y unos segundos después dijo que iba a llamarle a su patrón, se acercó a la camioneta, tomó el dinero y corrió como nunca en su vida. Llegó a casa de un primo que lo llevó a vivir al rancho de unos amigos de la familia mientras decidían qué hacer. Algunas semanas más tarde y en el quinto intento consiguió cruzar la frontera. Ahora tienen una vida hecha acá, lo malo es que esa vida es sólo trabajar y pagar biles (cuentas).
Después de comer fui a lavar ropa que ya no tenía nada limpio, eché la ropa y cuándo la saqué de la lavadora encontré unos calzones que no eran míos, supongo que compartieron la lavadora con la ropa de quien haya lavado antes; lección del día: asomarse a la lavadora antes de echar la ropa.
Lavandería
Más tarde salí a caminar a un parque que está cerca del departamento, hay 4 canchas de futbol y juegos infantiles en el centro. Hay partidos en las 4 canchas y las porras se agrupan en sillas de picnic dispuestas en media luna alrededor de las hieleras.

Doy 3 vueltas al parque y me siento un rato en el pasto, prácticamente todos los que están en el parque son paisas y viendo con detenimiento comienzan a verse las cervezas que beben con mucha discreción, no utilizan bolsas de papel para esconderlas, más bien las posan detrás de bolsas de papas, empaques de comida, ropa; se disfrazan en el tiradero.

En una esquina se juntan alrededor de un carro rojo unos negros que suelen estar fumando mota y al pasar te ofrecen cracas (crack). Se mete el sol y la gente empieza a empacar e irse. No me la pienso y pongo mis barbas a remojar. Luis salió en la noche, yo caigo rendido a las 9pm.

Día 17 – Julio 14

Jueves. Hoy ‘descansaron’ (así dicen cuando te piden que no vayas un día) a Luis, pero desde el día anterior hablé con Erick y quedó de pasar por mí a las 4:50am.
4:45am
El día en el trabajo estuvo tranquilo, me volvió a tocar con el indio Gorilón (así le llaman los paisas), trabaja tan lento que el día se hace largo. Platicamos de México y de India, me dice que tienen un convenio con los gringos y que si una compañía solicita a un indio, en 15 días tiene su grincar (residencia), como su esposa es familiar de los dueños fue fácil conseguir la petición de la deshidratadora. Traté de platicar tanto cuanto pude con él para que pasara rápido el día. Estuvimos atrás tirando y levantando tarimas con chabacanos y como trabaja con toda la calma del día me puse una buena asoleada. El es de un condado de Delhi, me explica que New Delhi y Delhi son la misma ciudad y al mismo tiempo no, por su acento no termino de entender si es como hablar de Habana Vieja y Habana Nueva. Pero igual que todos los demás trabajadores nació en el estado de Punjab, así se llama también el idioma que habla. Cuenta que en India hay alrededor de 30 idiomas hablados por grupos relativamente grandes, también cientos de dialectos. Utilizan el Hindi para comunicarse entre sí, pero para cuestiones oficiales el idioma que se utiliza es el Inglés; “sush-a-sheim, fosquin’-britis”, dice. A pesar de que se independizaron hace más de 80 años, la influencia británica prevalece en las clases altas y termina permeando los suburbios pobres.
El Gorilón
Me preguntaba por la “messical-maffia”, si era verdad que no puedes salir a la calle, “ail-rildit-in-a-boolk”. Traté de explicarle la situación relatando desde los hechos de los que me he enterado de primera mano. Él hablaba del crimen y la contaminación en las grandes ciudades indias, “sush-a-sheim”, insistía.
No sé por qué los gringos la hacen tanto de pedo con los mexicanos sin papeles, por lo que he visto son los más trabajadores. El noticiero de la tarde se anuncia como “el noticiero no de la California de la que todo América habla, sino de la California que toda América necesita”. El Valle Central le da de comer al país, es un motor alimentado por paisas.
Al final del día estuve trabajando con 3 paisas de Oaxaca, a los de aquel rumbo siempre les toca la carrilla más intensa; Triciclo les dice ticundos, Jorge los picapiedra, yo les pregunto su nombre, pero como los 3 se parecen mucho mejor les llamo “primos”. He caído en lo mismo.
Seguro que ya tiene su grincar, desayunamos hombro a hombro, lo saludé y ni me miró
Erick me trajo a la casa en la tarde y no recuerdo qué hice, supongo que fui al subway.

Día 16 – Julio 13

Miércoles. Hoy fue día de paga, una media hora antes de salir llegó Jorge y me entregó mi primer cheque, venía a nombre de Uvilialdo y era por 220.47 dlls. Llegamos a un minisúper a cambiarlos, ahí un árabe que hablas español nos casheó los cheques, escribí mi nombre falso con cursivas para endosarlo y a cambió recibí 218dlls en efectivo. El árabe cobra un dólar por cada 100 y se queda con los centavos. Todos le hacen así, no porque tengan nombres falsos como yo, sino porque hace falta una identificación oficial para cambiarlos. Imelda me cobró 5dlls por cada día de ride, le di 20, a Luis le di los 150 de la renta. Los 48 no van a rendir mucho, para el final del día ya sólo tenía 35.
La fugaz alegría de tener dinero por un par de horas
Comimos, me bañé y me fui al subway para conectarme y ver qué había pasado con Soda, estuve unas dos horas, ahora no me tuvieron que correr, a las 8 ya había empacado. Soda sí está lastimada pero está bien.

Día 15 – Julio 12

Martes. Terrible, se perdió Soda, mi perro. Por la noche me enteré de que la encontraron, estaba bien pero la atropellaron.
Estuve raspando chabacano, se atoró la pala en la tabla y me golpee en el pómulo. En el momento no me dolió, sólo me confundió un poco, me sacudí y seguí raspando porque la máquina no para. Mis compañeros sólo me veían y un par de minutos después pararon la máquina, me dijeron que fuera a ponerme hielo y a avisarle a la supervisora, para entonces ya estaba goteando.
Respect
Tuve que ponerme un curita azul más escandaloso que el madrazo mismo. Creo que después del golpe cambió la manera en la que me tratan todos. Me va mejor.
Las paisas
El lunch duró 45 minutos, hubo una especie de convivio, las mujeres llevaron comida para sus respectivos paisanos. A los hombres nos tocó comprar los refrescos, hubo cooperación entre todos, yo no traía dinero, no pude dar nada.
Los paisas, el pelón es el Tricilo
Estuve trabajando con Edgar o El Triciclo, de 24 años y de Ensenada, llegó acá hace más de 10 años y se me ensañaba fotos en su celular de las motos que ha tenido, de su hija de dos años y de sus amigas de facebook. Es platicador y se pasa rápido el rato. Saliendo del trabajo fuimos a casa de Chava, un ranchito a unos 10 minutos de la deshidratadora, tenía varias matas de jitomates llenas y fuimos a cortar porque si no se le echarían a perder. Es fan de las Chivas y su casa está pintada de rojo y blanco y tiene chivitas de madera decorando alrededor. 
Chivacasa
Cuando venía de regreso comenté que Chava me caía bien, Luis y doña Mary me dijeron que era un tipo de cuidado. Poco después me llegó un mensaje con el que me enteré de lo de Soda. Pasé la tarde como león enjaulado en el departamento, sin poder hacer nada. Justo cuando todo por acá comienza a tomar forma pasa eso. Me caga. Preparé chilaquiles para llevar de lonche al otro día.

Día 14 – Julio 11

Lunes. Igual que siempre pasamos por Doña Mary e Imelda pasó por todos en casa de Imelda. El día estuvo tranquilo, tirando y recogiendo tablas con chabacano al principio del día, raspando durazno más tarde. En el primer break desayuné en la tambo que ponen con lumbre, se desayuna a gusto ahí, tortillas calientitas y una olla en la que se revuelve todo lo que llevamos. 
Desayuno
Los que nunca faltan allá atrás son Chava, un carpintero hermano de Jorge (el mayordomo) y Pájaro, un señor de Aguascalientes que maneja un forlif (montacargas). También estaban Daniel y Valente, pero ellos sólo se echaron un taco y luego se fueron detrás de unos contenedores, supongo que para fumar. Mientras comíamos me preguntaron mi nombre, de dónde venía y todo eso, después Pájaro se me queda viendo y me advierte que será franco, después me dice “yo cuando te vi lo primero que pensé fue que ibas a valer verga, y más o menos estás valiendo, pero ahí andas todo madreado echándole ganas, eso es lo bueno, ya le irás agarrando”; después Chava comenta “la verdad es que todos tenemos derecho a la gordita (refiriéndose a la lana para comprar comida), a mí me gusta que haya de todo por acá, como aquel chino que acaba de llegar, vale verga en el trabajo y no habla el idioma de nadie, pero está bonito que haya así, gente de todos lados”. Después Luis me contó que Pájaro lleva trabajando en la planta desde que la abrieron y que él era el mayordomo, pregunté por qué ahora era Jorge, sólo me respondió que la vida da vueltas. Cuando le pregunté por chava sólo me dijo que no se lleva bien con Jorge.
Erick de azul; Jorge de morado
A la hora del lunch fui al sitio donde estacionan sus carros Erick y Jorge, ahí estuve platicando con ellos, a esa hora ya no me da hambre. La media hora que dura el lonche es la que más rápido pasa. Después del Lunch trabajamos unos 20 minutos y de repente apagaron las máquinas comenzaron a decirnos que nos agrupáramos alrededor de una mesa de plástico que habían acomodado junto a la línea de corte.
Barbones
Los indios tenían cara de saber qué pasaba y los paisas sólo nos mirábamos con incertidumbre que aumentó cuando llegaron 3 indios vestidos de blanco, turbante y barbas largas, venían cargando unos platones de acero inoxidable cubiertos de papel aluminio, los posaron sobre la mesa de plástico. Para entonces el ambiente se había vuelto muy solemne, además que estaban el dueño, su esposa y sus hijos; no se dejan ver muy seguido por ahí. El cuñado del dueño me hizo señas de que me pusiera mi gorra, pero yo llevo sombrero, no gorra, y se lo expliqué con señas, de alguna manera me dio a entender que tenía que cubrirme la cabeza así que amarré el paliacate con el que me limpio el sudor al estilo billetede50pesos. Y ahí estaba, desubicado de pie, como bailarín de fondo de Garibaldi que perdió el paso tratando de tomar una foto de lo que pasaba; mientras tanto uno de los barbones se sacó del pantalón una daga curva con una funda de planta e incrustaciones, la desenfundó y justo cuando creí que iba a ser testigo de una autoinmolación, destapó el recipiente más pequeño y lo hundió en agua.

Después mientras hacía oraciones lo metía en el recipiente más grande sin quitar la cubierta de papel aluminio, seguía orando y todos los indios, descalzos le respondían, al final se agachó, miró el recipiente luego al cielo, guardó el cuchillo y quitó el papel aluminio. Dentro había una pasta color café muy brillosa, hicieron bolitas y nos las dieron. Imitamos a los indios y nos las comimos con cara de serios, era una especie de mazapán enmantecado; ellos se untaron la manteca en las manos, nosotros nos limpiamos en los pantalones. Los indios dijeron algo para los indios y después nos regresaron a chambear.
Salí unos 5 minutos tarde y eché carrera para no hacer esperar a Imelda, en el camino me encontré a Doña Mary y le grité “córrale que nos dejan”, llegué a dónde debería estar el carro y había un grupo grande de gente, en eso veo a Lupita y me dice que nos han robado el carro. Busco a Imelda y está llorando, busco a Luis y lo veo corriendo a la oficina, volteo con Doña Mary y nos quedamos juntos y callados. Poco a poco se fue yendo la gente y llegaron la supervisora Bagüinda y el cuñado de la dueña, preguntaron los detalles, fingieron indignarse y se llevaron a Imelda a la oficina para que llamara a la policía. La patrulla llegó una hora después, vio las huellas de zapatos que había alrededor de donde estaba el carro y determinó que eran muchas.
Ahí no estaba el carro
Después dijo que no era el primer reporte que había, que patrullaría más; hizo nada por una hora y se fue. No pudo levantar el reporte porque Imelda no sabía el número de placas. Juan, con el que trabajé el sábado, nos dio un ride a una gasolinera y ahí pasó el esposo de Imelda por nosotros. Apenas llegué a tiempo para echar una carrera al subway para hablar con Brenda por Skype. Ahí estuve un par de horas hasta que cerraron.

domingo, 17 de julio de 2011

Día 13 – Julio 10

Domingo. Desperté primero a las 7, pero no quise quedarme despierto, volví a despertar a las 9:30, vi tele y para las 10 ya no aguantaba las ganas de ir al baño. Con mucha pena toqué al cuarto para pasar, temía que Luis estuviera con alguien más, pues escuché a varias personas en el depa cuando dormía. Pasé y me alivié.
Escucho Café Tacuba, cuando llega Ingrata me acuerdo de cuando la bailé con Brenda en una boda; la extraño un chingo. “Me he enamorado de una chica banda”. Veo el calendario y faltan por lo menos 3 semanas. “Te extraño tanto que voy a enloquecer”.
Estuve escribiendo como hasta las dos de la tarde hasta que llegó Erick, quien no se llama Erick, sino Heriberto, pero bueno, seguiré hablando de él como Erick. Llegó por mí sin avisar porque se volvió a pelear con la vieja. Me metí a bañar y nos fuimos a la calle. Primero llegamos a unos tacos, yo pedí una burrita bañada y un agua de jamaica, él se echó unos tacos de lengua.
Erick o Eri o Heriberto o como sea
De ahí fuimos a Sears, pero acá tienen taller mecánico, no lo dejó porque le cobraban 125 dólares por revisarle el aire acondicionado. Después entramos a la tienda porque quería ver unas botas para el trabajo. No compramos nada. Después me dijo que iríamos a una tienda bien chingona en la que comeríamos gratis, llegamos y era Sam’s. Dimos una vuelta pero no compramos nada, en el camino me platicó que estuvo en la cárcel porque lo acusaban de cocinero (preparaba drogas químicas) pero al final sólo lo pudieron acusar de conspiración. Me dice que en esos tiempos tenía un chingo de lana y que por lo menos se gastaba 300 dólares diarios en puras babosadas. Ahora ya nomás ve y sólo compra cuando de verdad quiere algo, en lo que no escatima es en comida. Recorrimos casi toda la tienda platicando de lo “chingones o creativos” que son los que componen los narcocorridos, al final llegamos por la comida, yo pedí una coca y me dieron un vaso de un litro, él se echó una rebanada (una cuarta parte) de pizza y un té verde del mismo tamaño que mi refresco. Para entonces ya eran las 7 y me dejó en el departamento, preferí salir a comprar algo de comida para mañana y ubicar una lavandería.
Una tienda bien chingona donde se come gratis
Hay un cruce importante de dos avenidas a unas dos cuadras de aquí, acá las cuadras han de ser de unos 600 metros, ahí hay dos supermercados, dos tiendas de a dólar y un montón de negocios pequeños. Primero me ubiqué y llegué a una tienda de saldos de ropa, compré 2 playeras de 2 dólares para tener el mismo número de playeras que calzones y calcetines y así lavar toda la ropa junta, excepto lo que lleve puesto.
Para la mejor despensa
De ahí fui a la primera tienda del dólar dónde no encontré nada, pero luego fui a otra en la que venden comida y compré salsa, pasta, sopas nissin, té de manzanilla, galletas para tomar con el café de las 4:30am y dos vitamin water para mañana. También chequé con el celular la señal de un subway al que iré mañana por la tarde a platicar con Brenda y ver si puedo empezar a hacer de ProyectoFresno un blog.
Ropa para la chamba
Llegué al depa y está Luis con dos amigos viendo un programa de niños que bailan y cantan, yo lavé los trastes y me preparé un té de manzanilla para la gastritis. Uno de los chavos se acercó a sacarme plática, pero muy tranquilo, resulta que es de Tequila, Jalisco. Se sentó, pero volvió más tarde a preguntarme si yo también me vestía, pregunté que cómo y me dijo que de mujer, sonreí y le dije que era derecho y me dijo “an-sorry, es que como te vi lavando los trastes, pero qué bueno que sabes hacer de todo”. Serví mi té, saqué la compu y ya no me preguntaron nada. Son las 10, ya debería de estar dormido, espero que no se vayan muy tarde, están viendo la tele en la sala, la sala es mi cuarto.

Día 12 – Julio 09

Sábado. Tempranito a trabajar, me costó menos levantarme, llegué a la cocina antes que Luis, puse el agua para el café (por cierto, he estado tomando café soluble, pero me sabe de maravilla). Sigue pesándome salir de la casa cuando aún es de noche, la noche es para dormir o desvelarse, pero nunca para madrugar. Sin embargo puedo intuir que tiene sus ventajas, todavía no sé bien cuáles, pero seguro que las tiene, nunca podría acostumbrarme a despertar a las 4:30, pero ¿qué pasaría si en casa me levantara a las 6:30?
Me tocó trabajar con Juan, pero otro, uno que trabaja con las mujeres de adentro, en la empacadora. Tendrá unos 35 años, casi 2 metros de altura, casi 20 años en Fresno, una esposa, 3 hijas y mucha paciencia con los nuevos. Me estuvo ayudando a estibar las tarimas, revisaba cómo lo hacía y me aconsejaba cómo levantarla mejor, creo que no podré resolver la parte técnica hasta que tenga más fuerza. El llegó a Fresno sólo por un año para juntar una lana para comprar una camioneta, pero al final del año no le alcanzó y se quedó otro y otro y después uno más; cuando menos lo esperaba se dio cuenta de que tenía su vida hecha en Fresno, la cuestión, dice, “es que acá uno nomás se viene a trabajar, esa es la vida de uno, trabajar y trabajar”. Es de Jiquilpan y le parece terrible que la gente a las 8 de la noche ya tenga que estar guardada en su casa, si bien le gustaría regresar primero necesita que sus hijas ya estén mayores porque cuando todavía dependan de él no se las podría llevar, también esperará a que ya no pueda trabajar. Quiere comprar una casa en el campo porque vive en el West Side, que es un barrio exclusivo de negros en el que hay varias pandillas, “lo bueno es que el desmadre duro no está en su calle, sino en la de atrás”. En cuanto junte unos 7mil dólares aplicará para un crédito. Se acuerda de Guadalajara “como en sueños” de cuando estaba morro y llevaban a su papá al hospital civil viejo, la última vez lo llevaron al civil nuevo y fue a la catedral. Años después trabajó como pión albañil poniendo los baños del Hotel Azteca, por Plaza del Sol, le tocó estar allá durante el eclipse del 91.
Juan
A las 11 despacharon a casi toda la gente porque habíamos terminado toda la fruta fresca, pero después echaron a andar la línea de raspado y mientras algunos despegábamos chabacanos otros cargaba higos al final de la línea. Al inicio me tocó raspar con Sonny, un indio de unos 30 años que es algo así como el supervisor, es muy amable, pero me dicen que es quien pasa los reportes a los jefes. Se supone que cada uno debe raspar media tabla, pero él raspaba 3 cuartos y me dejaba un pedazo mientras me daba consejos para hacerlo mejor, fue como una hora de entrenamiento antes del lunch. Raspar es una de las tareas más difíciles según me dicen, Sonny me dijo que era como en la películas de 300, en la que son 300 espartanos contra un millón, pues acá con 4 personas (dos de cada lado) contra millones de frutos secos aferrados a las tablas.
A la hora del lunch fueron 3 chavas familiares (supongo) de los dueños, tendrían unos 20 años e iban vestidas con ropa típica. Llevaban ollas llenas de comida india, los pusieron en el comedor y nos invitaron. En un momento pensé en lo raro que era estar del otro lado de la mesa, generalmente me había tocado ir a comunidades y llevar algo para comer o comer con ellos, pero ser yo el extraño que llegaba a ‘ayudar a los pobres’. Pero como tenía un chingo de hambre rápido se me olvidó, mientras todos comíamos, indios y mexicanos, las tres morras nos veían y hacían lo mejor por atendernos bien, nos ofrecían tórtilas, unos panes planos que parecían gorditas echas de masa de harina, supongo que aprendieron a decir ‘tortilla’ así como en Chiapas aprendí a decir vaj. Después del lonche me atacó una gastritis tremenda, como si me estuvieran perforando la boca del estómago. Tuve que volver a acomodarme en la raspadora y esta vez trabajaría con Moisés, ya tendría que encargarme de mi media tabla. Fui agarrándole la maña y si bien no fui el mejor pude hacer bien el trabajo. Trataba de esforzarme cuando veía a Sonny o Jorge cerca.
Prestadoras de servicio social
Al salir Juan nos dio raite porque Imelda se fue a las 11, el llegó por unas cervezas, Luis y yo por gatorade. Tomamos el camino largo, por los files (fields) para que se pudiera echar su chela. Yo venía hundido en el cuero del asiento trasero de su Lincoln viejito. Después de tomar la camioneta de Luis fuimos a Homedepot y sacamos un duplicado de la llave de la casa, ahí me encontré a un bato con el que platiqué en una pasera con Uvilialdo, me reconoció y muy amable me preguntó en qué chambeaba y cómo me trataba Fresno, en cuanto vio a Luis terminó la conversación. Después fuimos a walmart, empezamos a buscar rastrillos y me sugirió que me fuera a ver los electrónicos, después supe que buscaría maquillaje. Cuando íbamos de salida nos encontramos a la esposa de su hermano, me la presentó y nos invitó a ir a una lancha, quedó de llamarnos.
En cuanto llegamos al depa llamó Erick al celular de Luis, quedó de pasar por mí en media hora para ir a lonchar. Me bañé rápido y para cuando estaba listo él iba llegando. Me invitó a un buffet de comida china, me puse tan buen atracón que olvidé la gastritis, terminé con un café negro, que para la digestión. Ahí me platicó que había estado en la cárcel, no entendí bien por qué. Estuvo alrededor de un año, me dice que están los blancos, los negros, los sureños, otra pandilla de mexicanos y los paisas, éstos últimos son mexicanos que no pertenecen a ninguna pandilla. “Si te quiebras, te chingan”, “ahí es donde se ve quién es hombre”. Me preguntaba por lo que hacía, he mantenido la mentira de que soy estudiante y que termino la carrera en diciembre, finalmente sigo yendo a clases a la universidad y terminaré en diciembre. ‘Ser estudiante’ es la llave que me ha abierto muchas puertas. Erick hablaba constantemente de La vieja, la mamá de su hija de dos años, se la pasaba quejándose de ella, que si no le gusta la banda, que si no quiere vestir bien a la niña, que si no quiere que le haga fiesta por sus cumpleaños, que no le preparó de comer hoy y por eso me invitó. Después fuimos al mall, fashion fair o algo así, ahí me colgué de la red de Starbucks y descargué varios programas para crackear la wep key de los vecinos. Después recorrimos el centro comercial entero, no compramos nada y a todas las tiendas a las que entrábamos se nos ponía detrás un ‘encargado’, definitivamente no nos veíamos como la mayoría de la gente que asiste. Entramos a la Mac Store y en una compu le mostré el robo en Nueva Jersey a otra tienda igual, todos los geeks encargados nos veían mal. Salimos y me dejó en el depa.
Llegamos y pensé que no habría nadie, pero estaba Luis encerrado en su cuarto, me preguntó si necesitaba entrar al baño, dije que no y me dijo aliviado que qué bueno, porque estaba arreglándose con otros 2 amigos. Estuve tratando de usar los programas que descargué pero Al poco tiempo llegó una pareja ‘derecha’ (straight) y yo decidí salir a buscar internet, supongo que a Luis le sigue dando pena que lo vea vestido de mujer. Encontré la única wifi sin contraseña del bloque de departamentos, me senté en el jardín y todos me veían extrañados, no quiero ir ahí todos los días para evitar problemas, varios de los vecinos no se ven muy amables. Mientras estaba sentado ahí continué descargando programas pero ninguno servía. Un pájaro me cagó en el brazo. Para cuando se acabó la batería decidí irme al depa, pasé pero seguía todo prendido, mejor salí a caminar. Como a media hora hay un lugar con muchos comercios, estuve revisando con el celular dónde hay señal wifi, supongo que la mejor opción será el subway, ya ansío estar ahí conectado. Pasé al super para rentar una película. Renté 127 horas, sin duda lo que pasé el fin de semana pasado es nada en comparación con lo que le tocó a este chavo.
Vi la película y me dormí.

Día 11 – Julio 08

Viernes. Desperté unos 5 minutos antes de que sonara la alarma, con menos dolor en el cuerpo y a pesar de que me desvelé hasta las 10:30pm, descansé bien y amanecí con el dedo hinchado. La ida al trabajo sin contratiempos, ya estando allá me tocó trabajar buena parte del día con un indio bien huevón con el que nadie quiere trabajar, de hecho, en la primera hora mientras tendíamos tablas le tocó a Daniel hacer pareja con él “ya valió madres”, dijo. Hoy casi no me fatigué, pero prefiero trabajar con Juan, aunque me pegue unas buenas partidas de lomo. Para este trabajo no hace falta saber hacer nada, ni siquiera entender a los indios porque se dan a entender con señas, lo que sí es indispensable son fuerza y ritmo. La fuerza para mover tablas desde la altura que alcancen tus brazos hasta el piso, o al revés; y como son actividades sumamente repetitivas sin el ritmo uno se distrae y lo mejor que puede pasar es tener que batallar al mover la tabla, pero no conviene estar distraído frente a maquinaria pesada. Tragedia la mía que no tengo ni fuerza ni ritmo. Ahora que, la bicicleta me ha dado buenas armas para defenderme en el campo de Batth Dehidrator: buena condición y cadencia. Por cierto, le he estado dando vueltas a lo que dice Richard Sennet sobre el artesano y el obrero, el taller y la fábrica.
Roomie: Chuy o Luis
A la hora del break me fui al comedor, un cuarto con refrigeración, 3 mesas de picnic, un microondas, refrigerador y una máquina de coca que no da cambio. Las mesas están invadidas por mochilitas térmicas para apartar lugares, generalmente las dos mesas más cercanas al refrigerador son ocupadas por mexicanas. En el comedor no hay hombres excepto Luis y yo, ahí sólo comen las mujeres. Al empezar el lunch me encontré a Erick, no es mayordomo, pero ayer que faltó Jorge él y Poncho estuvieron a cargo, los dos andan siempre en un montacargas. Desde la primera vez que llegué a Batth Erick se presentó y cotorreó conmigo, de hecho me recomendó que no me fuera a vivir con Daniel y Valente, “vete con Chuy, sí es gay, pero es bien tranquilo”. El martes que llegué con mi maleta me recordó que me había advertido. Me ha dado ride al carro de Imelda y siempre me pregunta cómo va todo, siempre me dice que me va a hablar para ir por unas chelas, siempre le digo que no tengo teléfono, que nos pongamos de acuerdo desde antes. Bueno, pues me encontré a Erick y me invitó a pasar la media hora en una oficina, estuvimos platicando del narco en México y cómo mucha gente de Sinaloa que ahora está en California viene huyendo porque trabajó y se buscó problemas con traficantes, dice que hay que tener cuidado con ellos. Él es de San Pancho en Guanajuato, platicamos un poco de por allá. Según entendí vive con su mamá pero también con su vieja. Es un tipo como de 1.65 y unos 110 kilos, usa el corte de cabello de casi todos, prácticamente rasurado de atrás y lados y unas puntas por arriba. Es moreno asoleado y barba de candado color gris. Es simpático el tipo. También me dice que hay que cuidarnos de los indios, que chismean todo con los jefes, también me aconseja no mostrar debilidad, que si no puedo con algo me parta la madre intentando para conseguir que me cambien de actividad; si me rajo no me llaman la siguiente semana.
Tenis blancos, pantalones negros
Después del trabajo llegamos a Famsa para preguntar por unos boletos que quería una amiga de Luis, no nos los dieron. Después le pregunté si sabía de algún café donde pudiera conectarme a internet, se extrañó y me dijo que acá no hay de eso, pero que podíamos ir a preguntar. Me negué, no he visto cafés. Puedo suponer que Fresno está poblada por migrantes que vienen de pueblos pequeños de México, Honduras, Nicaragua, Cambodia, India, China y quizá Corea; entonces es como un pueblo con los habitantes y la extensión que sólo una ciudad californiana pueden tener. Luis llamó a la amiga a la que le dio el aparato para internet móvil, le dijo que sí nos lo prestaba, después fuimos a preguntar el costo. ¡60 dólares!, de ninguna manera los pagaré, le pedí a Brenda que investigara cómo puedo encontrar el wepkey del módem de algún vecino. Sí, robaré señal, pero me consuela pensar que seguramente a mí también me la roban y yo sólo lo haré por un mes. Ahora sólo necesito ir a algún lugar con internet público para descargar el programita, espero poder hacerlo el fin de semana. A Luis le dije que utilizaría la señal de un hotel que está aquí cerca.
Hoy comí solo, Luis se fue con sus compadres y a lavar ropa y su camioneta, el pollo al chipotle me ha rendido para 2 lonches y 2 comidas, lástima de la gastritis, sólo traje 15 pastillas de omeprazol, trato de dosificarlo. Hoy me dijeron que trabajaré mañana y descansaré domingo y lunes, me entusiasma saber que mañana se cumplen mis primeras 40 horas y me embolsaré unos 330 dólares. En estos 11 días he sobrevivido con unos 50, pero el miércoles que me paguen tendré que desembolsar lo de la renta y darle a Imelda lo del raite. Luis me dijo al principio que me cobraría 200, pero cuando le dije que era estudiante y que sólo estaría un mes me dijo que 150 estaba bien. Hablaré con él, quizá sí le de los 200 porque he estado agarrando de su comida y él pagó un poco más cuando fuimos al súper.
Hoy, con menos dolor de cuerpo, me aburrí un poco y sentí la necesidad de salir. En los días libres estaré al pendiente de alguna bicicleta en venta de menos de 20 varos, también iré a sacar el duplicado de las llaves. Esto no lo he hecho porque apenas puedo moverme después del trabajo. Son las 8:25 y ya tengo sueño, tengo un chingo de sed y no hay agua, yo creo que beberé de la llave. Comenzaré a transcribir las notas que tomé en el cuaderno.

Día 10 – Julio 07

Jueves. Desperté adolorido, muy adolorido. Suena la alarma de Luis y se levanta al momento y comienza a preparar todo lo de la jornada, yo no puedo carburar en frío.  Tercer día y comienza a parecer rutina. Despierto a las 4:30, salimos a las 5:00, pasamos por doña Mary y llegamos a casa de Lupita a las 5:20, salimos a las 5: 30. Pero hoy Imelda se quedó dormida, llegó a las 5:40; llegamos a la deshidratadora a tiempo.
Tiran carrilla, "el chef Oropeza"
Inicia la jornada levantando y tumbando tarimas. Como unas 3 horas, suerte que compré sombrero porque el sol estuvo cabrón. Hice pareja con Daniel, entre lo que platicamos me dijo que El Viejo, el cachorrito negro había muerto ayer en la tarde; que trataron de hacer todo lo que pudieron, le dieron de tomar aceite y luego leche, pero no le pudieron quitar lo enyerbado; que Valente estuvo llorando un buen rato abrazado del perro antes de darle sepultura.
Estibando tarimas
Después de las tarimas me tocó trabajar con Valente en la máquina para lavar ciruela, él se paraba al final de una escalera junto al inició de un tambor giratorio. Yo me subía a una tarima levantada por un montacargas a unos dos metros del suelo, mi chamba era pasarle las cajas de 13 kilos cada 5 segundos, abiertas y a la altura del hombro a Valente; cada tarima tiene 80, eran unas 10 tarimas. Mientras tomábamos un descanso se acercó una secretaria para preguntarme por mi tarjeta (al llegar todos entregan su tarjeta al mayordomo y la recogen al salir), como no tenía me llevó a tomar una foto, revisó la aplicación que llené el sábado y una media hora después ya tenía mi tarjeta con una foto en la que salgo fatigado y con el nombre de Uvilialdo Oropeza, quien por cierto pasó a dejarme la mochila con mi computadora donde escribo ahora, supongo que el cuaderno se quedará en la maleta por un rato. En algún momento me preguntó que cómo había dormido y presentí que iniciaría la carrilla, le respondí que bien, en el piso con unas cobijas y le pregunté lo mismo a él. Cambió su semblante y comenzó a hablarme del perro. Para cuando acabamos de descargar terminé con la fuerza de un fruto deshidratado. Como terminamos tronadísimos nos hicimos weyes unos 20 minutos lavando la máquina esperando la hora del lonche. Fui por una manzana y una pepsi al comedor y me senté en una banca afuera; frente a mí estaban un grupo de mujeres indias cotorreando y comiendo, estuve escuchándolas y no entendía nada pero puedo suponer que hablan algo así como Hindglish.
Escuchando el hindglish
Después del lunch me tocó descansar un poco lo único que tenía que hacer era mover con una pala unos duraznos deshidratados que sobraron de la temporada pasada, lástima que duró sólo una media hora. De ahí me mandaron a volver a alimentar la otra máquina, me volvió a tocar con Juan, renegó de estar conmigo. Me volvió a poner una chinga. Me encaje unas 15 astillas en las manos, me saqué todo excepto una que se me enterró en el índice de la mano izquierda, me abrí y me saqué un pedazo pero el resto está muy profundo como para darle con el cortaúñas.
Preparamos de comer flautas de carne molida y arroz, Luis inició a cocinar mientras me bañaba y yo terminé mientras él hacía lo mismo. Comimos y prendió la tele, puso la segunda parte de Narnia, me dice que le gusta ver la tele mientras come; en realidad no la ve, pero siempre la tiene prendida. Terminé de comer y seguí viendo la película, me llamó la atención que un enano le decía a una niña sorprendida porque un oso que antes hablaba y era amable ahora la atacaba que si los tratas como animales se comportan como animales.
Traté de conectarme a internet pero fue imposible, tengo por lo menos unas 10 redes disponibles pero todas con contraseña. Luis me dijo que tenía un aparatito para tener internet portátil, sólo tendría que pagar la mensualidad, espero que quede este fin de semana.
Ahora Luis está limpiando, yo recogí la cocina hace rato cuando salió con sus amigos, pero creo que esa limpieza que me conmovió al entrar al departamento por primera vez es producto de mucho trabajo. En 5 o 10 minutos trapeó, lavó el baño y atomizó suavitel a la alfombra para que se le quite el olor de lo que cocinamos. Y eso que según me dijo mañana será el día de hacer quehacer. Limpió porque quizá vengan unos amigos para invitarlos a una organización que lucha en favor de los derechos homosexuales, a él no le gusta, se le hace como victimizarse; pero tampoco le gusta “hacerse del rogar” cada vez que le llaman.
Van llegando sus amigos, son una pareja de unos 40 años, por el espanglish supongo que llevan mucho viviendo en el gabacho. Se sentaron en el comedor e iniciaron hablando sobre la organización. Hablan sobre ejercicios vivenciales para apoyar a homosexuales. Todo sonaba poca madre hasta que le dijeron que participar tenía un costo, 75 dólares por persona.

Día 9 – Julio 06

Miércoles. Sonó mi despertador pero antes ya había escuchado ruido en el baño. Eran las 4:30am. Comencé a vestirme y a tomar el café. Conocí a Heri, sólo me saludó muy serio. Llegamos a casa de la copiloto y nos fuimos al trabajo.
Tiré tarimas la primera hora, junto con Jesús, hermano de Moises, también chicano. Desde las 7 hasta el lunch metí tarimas a la línea de raspado con Valente. Ya platicaba sin tirar tanta carrilla, pero se me hizo largo el rato al trabajar con él, es bien huevón.
Más chabacanos
Después del lunch estuve como media hora cuidando que no se atorara la máquina, se me hizo largo el rato. A la 1pm me tocó darle tablas vacías a la máquina junto con Juan, un tipo al que parece que le caigo mal, no me habla. Es como un Mario Bros de unos 40 años que con todos se ríe pero a mí me ignora, incluso cuando le hablo. Me puso una chinga, iba tan rápido como podía, con actitud de “este trabajo no es para ti”, después de una hora me dejó caer una tarima en la mano, no me quejé aunque me lastimó mucho. Después de eso bajó un poco el ritmo, seguía en chinga. La supervisora, una india de unos 50 años a la que le dicen Bagüinda, pero se llama algo así como Vawuindeer (o algo así), nos dio playeras de la compañía a todos porque habría una visita de un supervisor. Se acabó la jornada y terminé molidísimo.
Antes de llegar a la casa pasamos a vender las latas y botes de PET que Luis ha acumulado en los últimos meses, salió con 10 dólares en efectivo, después a la tienda del dólar para comprar un sombrero, mañana me tocará levantar todas las tarimas que tiramos ayer. También compramos algo de despensa, esta vez pagué yo. Comimos hotdogs y dormitando vi Sr y Sra Smith. En la noche Luis me prestó su celular y pude hablar con Brenda por unos 20 minutos, suena cursi, pero traigo nuevos ánimos.
Vendiendo latas y PET
A escribir y después a preparar el lunch de mañana, si Luis no llega yo me duermo a más tardar a las 9:30. Estoy muy adolorido, no es que no pueda caminar o que no pueda alzar los brazos; es que no me puedo mover.
Por cierto, hoy un montacargas me dio un rozón en el pie, extraño mis botas verdes.
“The minimum wage society”. Acá en Fresno parece que la mayoría de las personas ganan el salario mínimo, unos 320 dólares a la semana, si tienes o no papeles no hace mucha diferencia, prácticamente todos los trabajadores sin papeles tienen un número de seguro social falso. El caso de Daniel y Valente es excepcional, supongo que ellos viven en esas condiciones por lo que gastan en la droga que consumen, así como en malos negocios que hacen por conseguir más lana cuando se les acaba. Valente me contaba que acababa de vencer el empeño de una máquina de soldar que cuesta unos 400 dólares y por la que pidió 75. Aún sin papeles los trabajadores como Luis tienen oportunidad de comprar un carro para moverse al trabajo y una casa en la cual vivir, sin embargo siempre están expuestos a ser deportados. Si la policía los detiene por la razón que sea, aún si es por equivocación, tiene el derecho de deportarlos. Muchas veces cuando tienen un accidente de tránsito, lo mejor es llegar a un acuerdo antes de que llegue la policía, pero si esta llega lo que hay que hacer es correr y perder el carro para librarse de la detención.

Día 8 – Julio 05

Martes. Primer día de trabajo. La noche anterior fue interesante: Me dormí como a las 10pm, pero antes pregunté a Daniel la hora a la que nos levantaríamos, “5:30, primo”. Dije que pondría mi alarma, dijo que estaba bien, pero que de cualquier manera Valente vendría a despertarnos porque él no sabe cómo ponerla en su celular. Preparé mi maleta para irme al otro día, no podía seguir ahí. Si no encontraba otro lugar me regresaría en cuanto llegara Uvilialdo. Como a las 3am Daniel se levantaba al baño, segundos después escuché cómo pujaba y evacuaba, está enfermo. Entre mi almohada y la taza del baño hay menos de un metro y una puerta podrida de aglomerado. Sentí que me cagaba encima. La sensación es indescriptible. El despertador sonó a la hora programada, desperté a Daniel, nos levantamos y se extrañó de que Valente no nos hubiera hablado ya. Terminé de empacar y subí la maleta al carro. Valente salió de su casa con una taza de sopa a las 5:50am, lo siguió Esperanza quien con una sonrisa nos explicaba que se quedó dormida.
A la mitad del camino Valente vio la maleta y preguntó “¿y eso qué?”, le expliqué y comenzó a chantajearme (me dio todo lo que pudo, podía conseguirme una computadora, los pasa es que yo ando buscando comodidades, es que debería de tener cuidado con Chuy).
Llegamos a la deshidratadora y la primera tarea del día fue apilar tablas con chabacanos que habían estado asoleándose algunos días. Miden 1 X 2 metros y han de pesar unos 20kilos, hay que hace pilas de 25 sobre unos carros de metal. Primero trabajé con Daniel pero había otras 2 parejas, en una de ellas estaba Valente, quien desde que hubo más personas además de Daniel y yo, comenzó a tirarme carrilla, gacha.
Las tarimas de chabacano tendidas al sol
A las 9am es el primer break o quebrada, son 15 minutos y es cuando se hace la comida fuerte. Fui por medio paquete de suavicremas al carro y al comedor a buscar a Chuy. Ahí le expliqué la situación y me dijo que sí me podía quedar con él, pero que desde el fin de semana llegaría otro amigo que se quedaría en la sala. Le dije que no tenía problema. Cuando vio que sólo llevaba las galletas me dio la mitad de su lonche, otra señora me regaló un taco de frijoles, compré una coca.
Seguí estibando tarimas hasta las 12pm, hora del lonche. Esta vez trabajé con Moisés, un chavo de 21 años, chicano, hijo de la doña que me dio el taco. Va al Reedley College y estudia mecánica diesel pero quiere cambiarse a justicia criminal. En el lonche estuve solo, comí las últimas galletas marías con crema de cacahuate, después me tocó raspar las tarimas que llegan a la línea (explicaré esto con más detalle, pero es una chinga), ahí estuve hasta las 2:30pm, cuando termina el día. Daniel fue mi compañero y lo hice chambear de más.
Se acabó el día y mientras Valente seguía canturreando lo nena que soy, tomé mi maleta y le avisé a Jorge, el jefe, que me iba con Chuy. En un Malibu color arena vamos 5: Imelda, la raitera; otra señora joven, la copiloto; Chuy, Doña Mary y yo en el asiento de atrás. Doña Mary veía mis manos y me decía que las tenía de ‘nuestro señor jesucristo’, que me pusiera crema. Imelda nos dejó en casa de la copiloto y ahí tomamos la camioneta de Chuy, algo así como una Dodge Durango versión gabacha. A unas cuadras dejamos a Doña Mary en su casa y fuimos al supermercado, Chuy, quien me pidió que le llamara Luis me hablaba de Fresno.
Llegamos y sentí que era la primera vez que estaba en una tienda, me sorprendió ver gente, ver comida, aire acondicionado, luz artificial. Es impactante cómo el comercio se ha impuesto en nuestras vidas, desde ese momento “mercado” es más que la tiendita, es uno de los nudos de la comunidad. Compramos poco pero a mis ojos parecía demasiado, Luis no me dejó pagar, quedamos de hacer cuentas cuando me pagaran. Llegamos a su departamento y cuando entré me conmoví peor me hice el bravucón. Lo tiene sumamente limpio y ordenado, me sorprendió el blanco de las paredes y el aire de un lugar pequeño y encerrado que no olía a mierda.
El baño
Preparó pollo al chipotle, le ayudé un poco (antes me bañé, el baño también me conmovió) y comí como campeón. En algún momento de la tarde fuimos a lavar unas cobijas que me servirían como cama, la lavandería era de unos camboyanos que hablan poquito español. Luis me platicaba que al principio era difícil ser gay en ese trabajo, de hecho trabaja más o menos aislado de la mayoría de los hombres, sin embargo, dice que los fines de semana sale a cotorrear con los chavos de ahí, aunque sean derechos, se lleva muy bien con todos. También me platicó que algunas veces se ha vestido de mujer y que le gusta, que los chavos lo sacan a bailar aunque se note que es hombre. Tiene un novio, Heriberto, Heri, vivieron juntos un año, pero tuvieron problemas y él se regresó a vivir con su mamá. Llegó al depa en la noche, pero no lo escuché.
Al final del día caí rendido en el sillón.
Al final del primer día de trabajo: madreado

Día 7 – Julio 04

Lunes. Pasé buena parte del día acostado. Creo que Daniel y yo nos empezamos a tomar más confianza, aunque nos seguimos hablando de usted. Han pasado 2 días y medio sin que alguien me llame por mi nombre. Acá todos usamos nombres genéricos como “paisa”o “paisano” con Valente o el “primo” con Daniel.
Desperté temprano, como a las 7:30 pero di vueltas en la cama por poco más de una hora. Creo que me empiezo acostumbrar al trailer. Salí y todavía tenía 3 duraznos de los que me dio Valente. Me lo comí con un poco de agua, después me comí unas 5 galletas Marías.
Comida
He perdido peso, bueno medidas, me siento débil y la ropa me queda floja. En tres días volví a tener el cuerpo de cuando tenía 20. En Guadalajara batallé el semestre entero y no lo conseguí. No sé si es que he perdido masa corporal o sólo es no tener mucho en las tripas.
Silla en la que pasaba las horas
Vi que Valente se había despertado temprano, habría apostado a lo contrario después de haberlo visto ayer. Seguía trabajando en el remolque, me acerqué y luego llegó Daniel. Me mostraron la hortaliza que tienen sembrada, platicamos, pero comenzó a hacer más calor y Valente dijo que sin un churro no podría trabajar, me invitó pero me hice el sordo. Fumaron los dos, arreglaron la hortaliza y decían cosas para sí mismos, Me incomodó el calor y me fui. Traté de escribir pero no pude, ni traté de leer. Vi a doña Isabel con sus patas flacas, le pedí su teléfono para que me llamaran de casa, comenzaban los primeros planes para abortar la misión fresno. Me dijo que iba a salir a unos mandados, pregunté a qué hora podría pedirles que me llamaran, sólo me dijo que sería tarde porque iría a Fresno; Pregunté si podía acompañarla para que el día se hiciera más corto, pero se negó porque iría con su comadre; remató con un an-sorri.
Vista desde la silla en la que me sentaba
Me hundí en la cama y mientras dormitaba pensaba en lo definitivo de abortar todo, hablar a casa, disculparme con el Toto e irme lo antes posible a Mexicali por mi mochila y de ahí a Hermosillo o Guadalajara, lo que fuera más barato. Tenía el plan ocmpleto, dejaría la Alta California con Víctor, el trailero.
Aguanté el hambre hasta las 2pm para hacer rendir la comida, ahí salí y me preparé 4 sandwiches de galleta María con crema de cacahuate en medio (las otras galletas serían mi lonche de mañana). Al poco tiempo llegó Daniel y se puso a hacer unos tacos dorados con los frijoles y nopales mosqueados que sobraron del día anterior. Comimos juntos y no hablamos. Al final lavé y escuché que estaban atrás, en la hamaca. Fui y me dijo Daniel que ya se iba. ;e senté en un tronco, hablaban del calory de cómo Valente se habúa quemado el pie al meterse la pipa de cristal cuando aún estaba caliente en la bota. Sacó la mota y Daniel hizo un churro que no funcionó, lo fumaron con la manguera. Valente se daba vuelo en la hamaca cn un palo de escoba que le di cuando me pidió que lo mesiera, iba muy rápido, dijo que para nada que se mareaba, “¡ujú paisa, ujú!”. Daniel serio sólo se reía. Pregunté por la mota, si ellos la sembraban, rápido me contestó Valente que no, que se la daban. Pregunté si había pedo con la policía pues me sigue preocupando andar con ellos, me dijeron que no; la única policía que pasa es una “bombra” un “globo” (helicóptero), haciendo ruido a la media noche, diario a la misma hora. Unos minutos más ahí, ellos agarraron viaje y yo me fui.
La hamaca
Volví a recostarme y mientras dormitaba pensé en que lo mejor sería que antes de dormir le dijera a Daniel que me iría al otro día con Chuy a Fresno porque acá me agarraba el agüite muy gacho. Dormitaba y me sentía igual de mal. Esperaba que dieran las 5 para ver en la tele ublada el partido de México contra Chile, vimos el primer tiempo, en el medio tiempo me metí a bañar y me fue más fácil que ayer. Vi una parte solo y después llegó el “primo” para ir a la tienda. El compró 2 cahuamas y yo una coca de lata que no sabe a coca de lata. Terminé de ver el partido solo, perdió México, me es indiferente. Me puse a escribir.
Se me acercó el perro Viejo, el chiquito, y se veía con hambre, le di una tortilla que me sobró. Sigo dudando de que lo mejor haya sido haber venido, pienso en mi vida en casa y es invaluable. Mi familia, Brenda, mis amigos, mi trabajo, mi cuarto, mis bicis, el tiempo que pasaba solo que desde acá se ven tan acompañados, el vochito, soda, todo.
El Viejo, murió días después porque Valente le dio demasiada droga
Por ahora creo que lo mejor será irme con Chuy y probar suerte allá. Estoy convencido de que no quiero seguir viviendo en este trailer.
Van a ser las 10 y me preocupo porque Daniel y Valente no han llegado y mañana comenzamos a trabajar a las 6am. De cualquier manera pondré mi alarma.